Así se ve el futuro del rotograbado

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Digitalización, automatización, sostenibilidad y conectividad son las cuatro tendencias de la industria del rotograbado. Le contamos las perspectivas de América Latina y cómo aprovechar las novedades del sector.


En los últimos años la industria del rotograbado ha venido experimentando cambios que ha aumentado su eficiencia y que responden a las necesidades propias del mercado y que los convertidores interpretan. Así, la configuración, optimización y capacidad de las máquinas ha avanzado a partir de los requerimientos de la industria.

De hecho, compañías como Bobst se han enfocado en mostrar cómo el rotograbado combinado con innovación se traduce en: alta calidad en tiradas muy cortas o largas; coincidencia de color hecha mayormente off-line; cambios de trabajo en minutos; consistencia del 100 % en los colores; entre otros.

Todo eso debido a grandes cambios que hemos visto dentro de la industria como la capacidad de imprimir utilizando diferentes tintas y el uso de tintas solventes o acuosas, lo que se ha traducido también en cambios dramáticos en la rapidez del secado. De igual forma también se ha avanzado en el uso de nuevos sustratos con filmes de polaridad y tensión diferente.

Según explica la directora de Marketing y Comunicación de Empaques Flexibles de Bobst, Sara Alexander, el mercado de los empaques flexibles y la industria del huecograbado está viendo y enfocándose en general en cuatro temas clave a partir de las cuales se desprenden todas las novedades del rotograbado: Digitalización, sostenibilidad, automatización y conectividad.

Eso, dado que los convertidores buscan soluciones que les permitan realizar tiradas cortas o medias (y usualmente se piensa en CI Flexo para eso) pero que mantengan consistencia y calidad en el color (algo que entrega con mayor facilidad el rotograbado).

“Hoy los convertidores pueden con el rotograbado realizar tirajes cortos aprovechando la ECG o gama ampliada de colores (Extended Color Gamut) y utilizando tintas solventes o acuosas para obtener una óptima estabilidad, repetibilidad y consistencia del color en todo el mundo.” Afirma Sara Alexander.

Todo eso gracias a estas cuatro tendencias que siguen impulsando el desarrollo del rotograbado como una tecnología que puede ser optimizada aún más.

Sostenibilidad, el más importante

“Obviamente la sostenibilidad es uno de los temas más importantes. La industria tiene que ser capaz de imprimir en nuevos sustratos, lo que significa tener en cuenta la polaridad, o que la tinta no tenga buena adhesión. También, debemos tener en cuenta las tres R de la sostenibilidad: reducir, reusar y reciclar. Tenemos que asegurarnos de no exagerar en la cantidad de tinta sobre el sustrato, de otra manera, el nuevo empaque cuando digan que es reciclable (en caso de tener mucha tinta) puede no ser apto para reciclarse, por lo que debemos tener muy en cuenta eso. Los materiales compostables también hacen parte de la impresión flexible y el rotograbado”, destaca Alexander

Para ella todas estas nuevas tintas se traducen en que la infraestructura tiene que cambiar y adaptarse. Por ejemplo, en el caso de la tecnología bandera en calidad y control de Bobst que es la OneECG, que aprovecha la gama ampliada de colores para mejorar el rendimiento de la impresión, logrando así que los colores se mantengan en la misma posición y se ahorre en un 50 % en desperdicio.

“También disponemos de sistemas que permiten monitorear el consumo de energía, el motor, el torque, etc, que permiten a nuestros convertidores reducir la cantidad de consumo de energía de sus equipos y por lo tanto trabajar hacia un entorno de impresión más sostenible”, señala Alexander.

Digitalización, para ser eficiente

Hoy, un carro consume menos gasolina para hacer un kilómetro de recorrido gracias a las ventajas que ha traído la digitalización. Eso mismo pasa con la industria del rotograbado, la digitalización se traduce en eficiencia. Las máquinas de ahora y del futuro próximo deben ser capaces de medir cuánta energía, cuánta tinta, cuánto tiempo, cuánto torque, cuánto todo.

A partir de esos datos entonces se pueden obtener ahorros en el uso de insumos, menores tiempos de producción, menor desgaste de la máquina y más flexibilidad en el desarrollo de los productos.

Automatización, ante la falta de personal

Si bien en Latinoamérica la falta de personal calificado aún no es un problema grande para las industrias, lo cierto es que en mercados como el de Europa y Estados Unidos la imposibilidad de encontrar a operarios capaces de manejar ciertas máquinas y equipos ha llevado a que grandes compañías como Bobst se enfoquen en hacer cada vez más autónoma a la máquina, reduciendo costos y acelerando eficiencias de producción.

“Puede que hace unos años hubiera operarios de máquinas que pasaran toda su carrera en una empresa. Así que el conocimiento de una empresa convertidora estaba dentro de la cabeza del operario. Sabía cuánto había que girar la rueda, sabía cuánto había que acelerar la máquina. Ese era el know-how y es un gran problema para muchos de nuestros clientes ahora, la falta de habilidades, la falta de personal cualificado. ¿Cómo podemos combatirlo? Los equipos deben estar más automatizados, por lo que estamos trabajando en un sistema de puesta a punto de la máquina totalmente automático que permita compensar la falta de personal cualificado”, enfatiza Alexander.

Conectividad, un sinónimo de nunca parar

Como si se tratase de una película futurista —aunque el futuro ya es hoy— la industria del rotograbado exige que las máquinas sean capaces de hablar entre sí y trabajar en conjunto. Pero si se combina la conectividad con la digitalización, también se obtiene estandarización. Según señala Alexander, hoy una empresa con máquinas en Sudáfrica y en Estados Unidos puede tener la capacidad de obtener exactamente los mismos resultados de operación dando las órdenes desde una consola digital.

Las necesidades de LATAM

Un ejemplo, señala Alexander, es el de la automatización. Si bien el sector puede claramente aprovechar el menor uso de capital humano como un ahorro, lo cierto es que no es una problemática tan imperativa acá como sí lo es en Estados Unidos y Europa.

“La sostenibilidad, en cambio, es una tendencia global, porque si bien la responsabilidad con el medio ambiente está en diferentes etapas de madurez en el mundo, todas las industrias miran hacia allá. La sostenibilidad es una prioridad y tenemos que encontrar alternativas responsables con el medio ambiente. Además, tendrá un impacto en la región lo queramos o no, y sin importar lo que pase con la maquinaria, con el know-how, con los nuevos materiales esto sin duda tendrá un impacto”, señala Alexander.

Para ella, otro factor que será esencial para la región es hacer más sencillas las tareas del trabajador. En el caso de One ECG es posible reducir el tiempo que se gasta en la configuración de la máquina en cerca de 20 minutos. Máquinas más versátiles, de acuerdo con la experta, tendrán un impacto en la rapidez y capacidad de producción de la región.   

“En LATAM se tiende a seguir las tendencias de Norteamérica, y en la mayoría de las áreas el modelo de impresión que más se ve es el que se realiza a través de CI Flexo (Brasil quizá es la excepción). Y cuando se usa nuestra tecnología OneECG es más común que se haga en CI Flexo. Pero tenemos un cliente en la región que ha comprado una máquina de rotograbado para trabajar usando la tecnología de OneECG porque conocen las ventajas que les puede dar en ahorro en materiales, en costos y en tiempos, etc”, enfatiza Alexander.

Para ella, lo que han hecho en Bobst con la tecnología de OneECG es sintetizar esas cuatro tendencias de hacia dónde se mueve la industria del rotograbado y traducirlas en ventajas.

 “Además las tintas están siempre en el mismo lugar en la máquina, entonces cuando terminas el trabajo no tienes que gastar tiempo poniendo los colores afuera, lavando los cilindros y poniendo los colores nuevamente porque los colores de las tintas es siempre el mismo. Pero, ¿cuál es la ventaja de eso? Tiempo. Pero también ahorra en consumos: si no cambias las tintas entonces no tienes que lavar cada vez lo que significa menos agua, menos solvente”, finaliza la experta.

De acuerdo con Sara Alexander, y bajo la filosofía de Bobst, el rotograbado y el sector no ha parado de innovar y lo seguirá haciendo durante los próximos años para entregar respuesta a los convertidores y consumidores.

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