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Julio de 2020 Página 2 de 2

Reciclaje químico: una alternativa para la economía circular y el cierre de ciclo

El auge en el uso de materiales plásticos a raíz de la pandemia del COVID-19 plantea nuevos retos en materia de sostenibilidad. El reciclaje químico representa una opción interesante para expandir y profundizar el concepto de economía circular en los productos plásticos.

 Se resalta que mientras menos grado de pureza se pueda obtener en la separación de la fuente, se requieren plantas de reciclaje de mayor escala, y se reducen las posibilidades de que se vuelva a obtener un polímero.  Estos son los casos de las tecnologías de gasificación y pirólisis, que como se mencionó anteriormente generan nafta y syngas, los cuales pueden ser usados para una gran cantidad de aplicaciones.  En caso tal que no fueran usados para obtener nuevamente polímeros, estos procesos no quedarían dentro de la definición estricta de economía circular. Por otro lado, las tecnologías que requieren una mayor separación de la fuente, como la depolimerización y la solvólisis, pueden hacer uso de infraestructuras de producción más pequeñas facilitando temas logísticos, y el producto resultante es tendiente a ser usado en volver a generar un material polimérico. 

 

 

Pilotos a nivel mundial

 

Existen varios pilotos que están explorando estas tecnologías como alternativas de cierre de ciclo de vida a los materiales plásticos.  Este es el caso de BASF, con el proyecto ChemCyclingTM, en donde se procesaron desechos plásticos por pirólisis, y el material resultante fue utilizado para fabricar nuevamente polímeros grado virgen, usados dentro del piloto para la producción de partes de neveras, películas para el empaque de quesos, fabricación de poliestireno expandido para embalajes, entre otros.

Otro piloto que se está llevando a cabo en la actualidad es el proyecto ResolVe, en donde participan la empresa INEOS, el Instituto de Procesamiento y Reciclaje (IAR) y el Instituto de Procesamiento de Plásticos (IKV) de Aachen.  En este proyecto, se realiza la depolimerización de productos reciclados de poliestireno usando una extrusora doble husillo, para obtener materiales de alto valor agregado para aplicaciones de plásticos que estarían en contacto con alimentos.

La empresa Sabic desde hace un año lanzó su concepto de “Balance de Masa”, en donde para la obtención de polímeros grado virgen, se combinan fuentes fósiles, con fuentes naturales e insumos provenientes de pirólisis.  En este caso, los polímeros son certificados con el sello ISCC+ (International Sustainability and CarbonCertification plus), y se proyecta tener plantas comerciales con esta tecnología en Holanda para 2021.

El reciclaje químico se plantea como una opción interesante para expandir y profundizar el concepto de economía circular en los productos plásticos. 

Cabe anotar que la mayoría de tecnologías de reciclaje químico no están todavía disponibles como soluciones comerciales de gran escala, y se requiere aún una investigación intensiva, lo que hace un llamado a la instituciones académicas e industriales para que se fortalezcan en infraestructura y conocimiento de estas soluciones.

 

Los autores agradecen a INNPULSA Colombia por el proyecto cofinanciado con el ICIPC: “Transferencia de conocimiento y desarrollo de soluciones de empaques sostenibles usando criterios de responsabilidad extendida al productor (REP)” y al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia.

Fin.

Palabras relacionadas:
Reciclaje químico, economía circular, materiales plásticos, sostenibilidad, productos plásticos, transformación de los desechos, proceso de recuperación
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