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Junio de 2012 Página 2 de 3

Las políticas y directrices establecen los fundamentos de la calidad del color en Coca-Cola

Axel Kling

Los consumidores recuerdan y asocian las empresas y las marcas con los siguientes criterios: colores, formas, números y, por último, palabras. Por esta razón es tan crítica la gestión y la consistencia en el manejo de la marca y del color. Los colores de las marcas son elementos integrales de su identidad y es muy importante que se reproduzcan con una calidad y una consistencia que no la comprometan. El color por sí solo puede aumentar el reconocimiento de una marca hasta en un 80%. Coca-Cola, que celebró el año pasado su aniversario 125, cuenta con marcas bien establecidas en todo el mundo gracias, en gran medida, a la consistencia con la que ha manejado el color. ¡Después de 125 años de éxito de la marca, su logo y colores no van a cambiar!

El empaque es el punto de contacto final y más personal con el consumidor antes del consumo del producto. También es uno de los escenarios más difíciles relacionados con el color. Resulta imprescindible lograr consistencia entre los diferentes sustratos y procesos de impresión, manteniendo la calidad. En el mercado, los materiales de punto de venta se exhiben al lado de los envases y empaques y deben poder ser identificados por el consumidor como un producto de Coca-Cola.

¿Cómo se alcanza la consistencia en el color?
La regularidad y coherencia en la reproducción del color pueden lograrse a través de la definición de políticas y directrices relativas al sistema de gestión. Las evaluaciones visuales e instrumentales son un paso para establecer estándares universales de color, que permiten alcanzar la consistencia deseada. Al estandarizar el proceso de evaluación, las decisiones de color se toman siempre con los mismos procedimientos, estándares y procesos. El mensaje requiere ser consistente y los proveedores deben entender lo que se espera de ellos. Un proceso de gestión del color centralizado proporciona una reproducción impresa homogénea entre los distintos proveedores, y lleva a conseguir una calidad de impresión igualmente homogénea. De nuevo, el mensaje transmitido a los socios de la cadena de suministro debe ser consistente. Las políticas y directrices necesitan ser coherentes y desarrollarse mientras se evalúa simultáneamente a los proveedores de impresión en la cadena de suministro.

Un buen sistema de gestión de color tiene que ser predecible en todos los pasos del proceso, y resulta crucial entender con claridad su propósito. La meta es alcanzar estándares de calidad de impresión realizables y repetibles, y establecer un control del color objetivo a través de la tecnología, proporcionando las herramientas necesarias a todos los participantes involucrados en el proceso para que se garanticen la calidad y consistencia entre las marcas y los colores. Hay que definir también las funciones en cada paso del proceso. El color es un principio esencial en un diseño, por lo cual las agencias de diseño deben apropiarse de la “responsabilidad sobre el color”. Tener responsabilidad sobre el color significa administrar, calibrar y hacer las pruebas iniciales a los dispositivos, monitores y al color conforme a las normas de la industria.

El separador central del color debe hacer que este se ajuste a un conjunto específico de requerimientos, y que coincida a la vez con el objetivo de color del diseño aprobado, dentro de las tolerancias establecidas. Además, la separación debe integrar todos los elementos de las especificaciones del proceso de impresión para producir una prueba final de contrato que tenga el color correcto. Los proveedores de impresión deberán imprimir luego el color conforme a las tolerancias establecidas y a las especificaciones de la prueba, igualando los parámetros de la prueba final de contrato aprobada.

El sistema de gestión de color debe empezar desde el inicio mismo del proceso: la etapa del diseño. Coca-Cola tiene alrededor de 60 agencias de diseño que envían archivos digitales a cuatro separadores de colores diferentes. Dos separadores centrales (y dos más para el desarrollo del color objetivo) proporcionan los archivos finales a 35 proveedores de impresión distintos que trabajan en múltiples instalaciones. Los dos separadores centrales también elaboran separaciones para seis procesos de impresión diferentes: flexo, offset y offset seco, rotograbado, serigrafía e impresión digital. El gigante de las bebidas gaseosas tiene un sistema de pruebas único, calibrado para los diferentes procesos de impresión, los distintos sustratos, los colores proceso aprobados, y los colores de la marca y de los sabores. Todos los socios de la cadena de suministro, desde la agencia de diseño pasando por el separador de color y terminando con el proveedor de impresión, deben ajustarse a las especificaciones, las políticas y las directrices establecidas.

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