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ARTÍCULO TÉCNICO sello está bien realizado, el envase se inflará con el incremento de presión de un lugar a otro, generando que el sello se reviente y el producto no pueda ser comercializado. Evaluación de una ruta de distribución Muchas compañías distribuyen sus productos a lo largo y ancho del mundo y esto implica cambios de altitud muy variados y, en algunos casos, significativamente altos. Es necesario, por tanto, asegurarse de que el envase se diseñe de tal forma que se compensen las variaciones drásticas en la presión atmosférica. Es posible reproducir las situaciones anteriormente descritas en un laboratorio, para asegurarse de que el producto no tendrá problemas de distribución. En un esquema de pruebas de bajos costos y riesgo, el IMPEE identificó las situaciones que pueden presentarse en los envases, y propuso unas pruebas para la verificación, análisis y recomendación en el diseño de los envases analizados. Colapso y pérdida de protección del producto Ya se comentó que cuando un envase flexible se traslada de un lugar alto a un lugar de menor altitud tenderá a colapsarse y, en algunos casos, este colapso podría significar un deterioro del producto, como en el ejemplo de las frituras. Con esta prueba, que se realiza en una cámara de presión, podemos evaluar qué nivel de colapso tiene el envase al suministrarle a la cámara un diferencial de presión previamente calculado. En la evaluación, el empaque del snack se introduce en la cámara y se registra la presión que se tiene en el lugar de análisis. Después, es necesario calcular el diferencial de presión al que será sometido el producto durante su traslado. Al accionar la compresora, el aire dentro de la cámara se incrementará hasta llegar a la presión objetivo; por ejemplo, si determinamos que al trasladar este producto de la Ciudad de México a Acapulco existe un diferencial de presión de 760 – 584 mm Hg = 176 mm Hg., lo primero que hacemos es verificar la presión que existe en el lugar donde estamos realizando la prueba, en el caso que la presión sea de 560 mm Hg, tendremos que incrementar 200 mm Hg, es decir, la idea es llegar a una presión de 760 mm Hg. La prueba puede ser evaluada en dos niveles, uno es en forma visual, verificando si el grado de colapso del envase generará un daño al producto, el otro es determinando la pérdida de volumen en forma numérica y posteriormente evaluando si esta disminución es perjudicial para nuestro producto. Evaluación de hermeticidad en el sello Existen casos donde el diseño del envase flexible está elaborado para retener una atmósfera modificada dentro del mismo, en estos casos resulta de vital importancia que el gas contenido dentro del envase se mantenga durante el mayor tiempo posible, esto va a depender de dos condiciones básicas: la primera es que la estructura del envase flexible sea capaz de retener estos gases, es decir, que los materiales de fabricación tengan la suficiente barrera a gases. La otra es que los sellos estén bien realizados y que no tengan puntos de fuga. Existe una metodología para evaluar esta situación que utiliza una cámara de vacío, la cual se llena parcialmente de agua y luego se introduce en ella el sobre o la bolsa a analizar; en este caso el sistema se cierra y se acciona la bomba de vacío. Recordemos que 44 volumen 5 edición 4 / 2019 www.elempaque.com


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