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Febrero de 2019 Página 2 de 3

WAVE desarrolla biopolímeros como alternativa para bolsas de plástico

Por: Verónica Alcántara, corresponsal en México

La firma elaboró un material a base de raíz de yuca con el cual se fabrican bolsas 100 % biodegradables e hipercompostables.

Por ello, entre las recomendaciones que hace el PNUMA está más que la prohibición, la promoción de mejores prácticas de uso de los plásticos de un solo uso entre la ciudadanía, como optar por bolsas reutilizables. También sugiere dar incentivos a la industria para apoyar su transición hacia una economía circular, que les permita desarrollar nuevos materiales u otras alternativas ecológicas.

"En colaboración con científicos y especialistas dedicados al tema del medio ambiente y la sostenibilidad, creamos lo que WAVE es hoy, un biopolímero que llegó para quedarse y mejorar el mundo. Confiamos en que podemos brindar una solución real y efectiva de manera oportuna", afirma Guzmán.

Y destaca que no hay que olvidar que los polímeros basados en plantas han existido desde los años 70, así que gran parte de la información está disponible y solo es cuestión de "desempolvarla, ajustarla, informarse, decidirse y hacerlo".

Las bondades de la yuca

El biomaterial desarrollado por WAVE, la empresa conjunta de Roberto y Malou, se obtiene de la raíz de yuca y no contiene ningún tipo de plástico. Incluso, cuentan con la certificación ‘Cero Plástico’, realizada por el laboratorio francés Bureau Veritas.

Las bolsas están hechas 100 % de almidón de yuca, lo que las convierte en hipercompostables y biodegradables; no son oxodegradables. Esto permite que regresen a la naturaleza en forma de H2O y CO2, haciéndoles parte de un verdadero ciclo de vida sostenible.

Se ven y se sienten como plástico, pero sin contener plástico, y son tan resistentes como las bolsas convencionales, pueden cargar hasta 9 kilos. Actualmente WAVE comercializa cinco tipos de bolsas: para tintorería, para supermercado, para desechos de mascotas y dos diseños más para otro tipo de comercios.

Roberto Guzmán detalla que no contribuyen al problema de los microplásticos, ya que tienen la propiedad de disolverse en agua, en un lapso de tres meses, o al instante a temperaturas de 80°C o más, dejando un líquido que es natural, no tóxico y seguro para los océanos, ríos y la vida marina.

La biodegradación se consigue en un plazo de 90 a 120 días en condiciones naturales, como compostas caseras, tiraderos de basura o en cualquier escenario en que estén en contacto con microorganismos, sin la necesidad de un proceso industrial y sin tener que ser enviados a instalaciones de compostaje industrial.

Si se compara con otros biomateriales como el ácido poliláctico (PLA), este requiere humedad y calor a más de 60°C para comenzar el proceso de auto-hidrolización, reduciendo el peso molecular del polímero a ácido láctico. La fécula de maíz o PLA no sé biodegradará y no se degradará sin estos entornos.

"Es importante entender que el PLA no es un material biodegradable en cualquier entorno, es un material compostable solo en entornos industriales y muestra muy poca mineralización (no biodegradación) en la mayoría de los lugares", advierte Guzmán.

Y considera que es importante que quienes estén pensando usar productos de fécula de maíz entiendan que, a menos que su país, ciudad o comunidad cuente con una instalación de compostaje industrial controlada, este polímero hará muy poco o nada por el medio ambiente, ya que pasará lo mismo que con los plásticos convencionales, aunado a que el maíz es una es un alimento.

Con la yuca el tema es distinto. La planta de yuca es uno de los cultivos más tolerantes a la sequía, se puede cultivar con éxito en suelos marginales y ofrece rendimientos razonables donde muchos otros cultivos ya no crecen bien, según explica Guzmán.

"El almidón es una de las sustancias más abundantes en la naturalez, un recurso renovable y casi ilimitado. El almidón de yuca se produce a partir de la raíz de esta planta y tiene muchas características notables, incluyendo alta viscosidad y claridad de pasta, así como adhesividad, lo que la convierte en una gran fuente renovable para las bolsas fabricadas por WAVE", dice.

En 2018, la producción mundial de yuca llegó a 277 millones de toneladas (equivalente de raíz fresca), de acuerdo con información de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés). La mayoría de los principales productores están en África -Nigeria ocupa el primer lugar mundial-, pero también está Tailandia en segundo, Brasil en tercer sitio e Indonesia en el cuarto. Otros productores asiáticos son Vietnam y Camboya.


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