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Septiembre de 2018 Página 2 de 2

Normativas y regulaciones para polímeros biodegradables y compostables

Por Juan F. Campuzano, Ing. Esp., Iván D. López, PhD y Catalina Álvarez, Qca. Esp. - ICIPC

Conozca una revisión de los conceptos de compostabilidad en bioplásticos y de las normas existentes para certificar biodegradabilidad.

1
Desintegración (degradación física)

El material debe desintegrarse en un 90 % en fragmentos menores a un tamaño específico (usualmente 2x2 mm), dentro de un plazo determinado según la norma (usualmente 12 semanas).

2
Biodegradación inherente (degradación química)

Debe cumplir con un nivel de conversión del carbono orgánico en CO2, dentro de un plazo determinado según la norma. La mayoría de las normas definen en un compostaje industrial un 90% de degradación en 180 días a 58°C.

3
Ecotoxicidad (efecto en las plantas)

Se compara el crecimiento de plantas en un compost control (obtenido de residuos orgánicos que no contiene el material de ensayo), con una muestra de compost del mismo residuo orgánico que contiene 10% de material de ensayo, añadido al comienzo del compostado. No deben presentarse diferencias significativas en el crecimiento y desarrollo de las plantas en los dos medios. En este aspecto, la norma australiana (AS 4736) es la más exigente al incluir la prueba de lombriz, en la que se usa un compost con presencia de lombrices y éstas deben sobrevivir a lo largo de la prueba.

4
Características químicas

El plástico o producto deberá tener concentraciones de metales pesados (Cu, Zn, Ni, Cd, Pb, Hg, Cr, Mo, Se, As) inferiores al 50% de las prescritas para compost en el país donde se vende el producto. En este aspecto, la norma europea EN 13432 es más exigente que las normas estadounidenses al incluir más materiales en la lista de restricciones.

Internacionalmente, existen entidades que certifican mediante logos que un producto cumpla con estándares de compostabilidad o biodegradabilidad. Algunos ejemplos son el instituto de productos biodegradables (BPI, por sus iniciales en ingles) en Estados Unidos y DIN-Certco y Vinçotte en Europa (ver la figura 2), que permiten a los consumidores identificar los productos que cumplen con los estándares de compostabilidad y biodegradabilidad de las normas mencionadas anteriormente. Estos logos además dan indicaciones del tipo de tratamiento y ambiente que requieren los productos para su disposición. De esta forma es posible identificar si un material es apto para biodegradación o compostaje en el hogar, a nivel industrial, en tierra, en agua, entre otros.

Las aplicaciones de los materiales biodegradables son muy variadas, pues tienen un amplio uso en agricultura, horticultura, textiles, dispositivos médicos y principalmente en el sector de empaques. Estos materiales presentan una alternativa sostenible de cierre de ciclo de vida de productos plásticos mediante la biodegradación y el compostaje, siempre y cuando se haga su disposición en las condiciones adecuadas. Si estos materiales llegan a un relleno sanitario, es muy probable que su comportamiento en este entorno sea igual a los desechos plásticos no biodegradables, ya que no se presentan las condiciones para que la biodegradación ocurra.

Fin.

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