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Noviembre de 2009 Página 1 de 2

El potencial del RFID

Albert H. Maiolino

Tecnología de identificación por radiofrecuencia extiende su presencia más allá del rastreo de artículos en la cadena de distribución y venta.

Introducción
En los últimos años se han presentado importantes polémicas sobre la aceptación del uso de RFID. Un hecho claro, que sale de estudios y debates, es que los beneficios proveídos por la tecnología son generalmente indiscutibles. Hasta hace unos pocos años, la aplicación principal de RFID era para el rastreo de artículos en la cadena de distribución y venta (trazabilidad). Hoy en día, las aplicaciones que confían en la tecnología RFID son prácticamente innumerables. El rastreo de artículos continúa siendo un elemento clave para RFID, pero también existen otras aplicaciones en vertiginoso crecimiento, como boletos (tickets) para transporte y eventos públicos, pulseras (brazaletes) para parques de diversiones y hospitales, etiquetas colgantes para prendas, tarjetas de crédito y pasaportes, entre otros.

Dependiendo del tipo de artículo que se desea fabricar, la complejidad del proceso de conversión a RFID varía de forma considerable. Generalmente, hay dos categorías de procesos aceptados. Primero, la simple inserción del transpondedor RFID debajo de una etiqueta normal en un proceso de deslaminación y relaminación de la etiqueta. Segundo, procesos de verdadera conversión en los que se troquela la etiqueta y el transpondedor; luego se coloca adhesivo en caliente (hot melt) en el transpondedor y, de ser requerido, en el papel. En ambos procesos se puede verificar la funcionalidad del transpondedor y remover productos defectuosos de la línea de producción para alcanzar un nivel de calidad de 100 por ciento. Sin embargo, debido a la alta calidad de algunos de los transpondedores RFID en el mercado de hoy en día, el promedio de falla es inferior a 0,7 por ciento. Lo que de por sí, prácticamente, garantiza promedios de producción de alta calidad.

Descripción de procesos de conversión RFID
Inserción de transpondedores RFID. Deslaminación y relaminación.
Generalmente, este es un proceso económico y simple, particularmente utilizado para producción de etiquetas RFID en alto volumen. Sin embargo, la sencillez del proceso requiere cierto tipo de materiales ya previamente procesados, lo que causa que estos tengan un costo agregado. El proceso de inserción requiere que los transpondedores RFID sean húmedos (con adhesivo) y que las etiquetas estén troqueladas previamente e impresas. También, debido al tipo de materiales que las máquinas pueden manejar, la gama de productos a fabricar es relativamente estrecha y limitada a etiquetas, etiquetas para maletas y en ciertos casos pulseras (brazaletes).

El proceso de producción es el siguiente: La máquina de inserción removerá la etiqueta del soporte y el transpondedor será adherido al soporte. A continuación, la etiqueta será colocada en su posición original, en el soporte y por encima del transpondedor. A raíz de que la etiqueta es colocada encima del transpondedor, éste se le adhiere, formando una pieza única con los dos elementos. De ser requerida, se efectúa la verificación del transpondedor después de la inserción y, en la mayoría de los casos, las etiquetas no funcionales no son removidas del flujo de producción.

Hay dos técnicas reconocidas para llevar a cabo el proceso de inserción. El primero es el uso de una barra de deslaminación que remueve la etiqueta del soporte. Este es un proceso relativamente sencillo, pero si el ángulo de la barra y tensión del soporte no son controlados adecuadamente, es factible que el soporte pueda ser estirado o deformado, lo que dificulta una correcta reinstalación de la etiqueta. Si el sistema de deslaminación está adecuadamente diseñado, la calidad de las etiquetas terminadas puede ser excelente, sin alterar el posicionamiento original y reteniendo las características originales del soporte y de la etiqueta.

El segundo proceso conocido utiliza un tambor que, a través de vacío, remueve la etiqueta del soporte. La cara superior de la etiqueta queda adherida al tambor a través de un giro del mismo, mientras que el transpondedor es aplicado a la cara adhesiva de la etiqueta. Al completar la revolución la etiqueta es reinstalada en el soporte con el transpondedor debajo de la misma. Al igual que en el sistema de deslaminación, si no existe un excelente control de los procesos electro-mecánicos, las etiquetas pueden moverse en el tambor, lo que puede causar que la calidad sea rechazada.

Ambos sistemas de inserción tienen sus méritos relativos. Sin embargo, en términos generales, sistemas bien diseñados que utilizan barras de desmontaje tienen mayor precisión y permiten una mayor variación en el posicionamiento del transpondedor RFID. Algunos sistemas de avanzada de hoy en día tienen una precisión de posicionamiento de 100 micrones o menos, tanto para la relaminación de la etiqueta como para el posicionamiento del transpondedor RFID.

Acerca del autor

Albert H. Maiolino

Gerente de ventas para RFID de Muhlabuer, Inc. Albert H. Maiolino nació en Estados Unidos y vivió sus primeros años en Argentina e Italia. Actualmente, es gerente de ventas para RFID de Muhlabuer, Inc. Es Licenciado en Ciencias Económicas de la Universidad de Richmond, VA, EE.UU.
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