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Abril de 2019 Página 1 de 3

Buenas prácticas administrativas o de gestión empresarial en una planta de empaque

Por Wilmer Saavedra (*)

La gestión debe incluir una estrategia humana y una técnica, en este caso relacionada con la producción de empaques, para alcanzar los objetivos empresariales.

Existen muchos tratados y libros de administración de negocios que especifican buenas prácticas gerenciales. Vea en este artículo cómo, basado en la experiencia de trabajar con equipos de trabajo en la industria del empaque, he concluido que existen dos estrategias (la estrategia humana y la estrategia de empaque) que pueden transformar un negocio con problemas en un sistema optimizado en el que los empleados se inspiran para producir su mejor trabajo.

La estrategia humana 

Consiste en ocho buenas prácticas: 

1. Involucrar a los trabajadores

Los trabajadores alejados no se preocupan por realizar sus trabajos; todo lo que les interesa es recibir un cheque de pago y promover sus propios intereses. Lo primero que debe hacer un gerente es descubrir cómo hacer que sus empleados se preocupen por la visión de la empresa; los trabajadores comprometidos no solo son más entusiastas y productivos, sino también se vuelven menos pasivos, incrementan su proactividad, asumiendo la responsabilidad de su desempeño y atraen nuevos talentos a la compañía. 

2. Recompensar los esfuerzos

A nadie le gusta que su trabajo pase desapercibido. El reconocimiento del esfuerzo y los logros, gracias por un trabajo bien hecho, hace que los empleados se sientan valorados. Parece un punto obvio, pero a menudo la capacitación en gestión empresarial pasa por alto el impacto positivo de la recompensa. Algunos gerentes pueden incluso sentir que ser demasiado "sensible" socava su autoridad. Por el contrario, la recompensa motiva a las personas a lograr más y ayuda a construir la lealtad a la empresa.

3. Ser empático

La empatía es un tema recurrente en los artículos de gestión empresarial. Se cree que los gerentes deben dejar de ser figuras anónimas en la vida de los empleados subalternos y que conocer a los empleados y colocarse en el sitio de ellos en el manejo de situaciones, es una de las mejores formas en que la gerencia puede involucrar a sus trabajadores. También la empatía es crucial en la dinámica del equipo; sin poder hablar abiertamente, respetando y colocando las ideas sobre la mesa, es imposible que los equipos creen confianza. 

4. Buscar compromiso del equipo

Cuando los miembros del equipo no confían entre sí, dedican mucho tiempo a evitar conflictos en lugar de expresar sus opiniones reales y trabajar para encontrar puntos en común. Se produce un estado de ambigüedad perpetua, en el que los objetivos y las estrategias claras no surgen de la discusión grupal. Muchos califican esta falta de compromiso como la "gran disfunción" de la dinámica del equipo que puede llevar a una mala toma de decisiones y sofocar la productividad. Mantenerse comprometido con la iniciativa del equipo significa crear una atmósfera donde el conflicto sea bienvenido, no temido, porque las diferentes perspectivas ayudan a formar una meta clara.

5. Buscar claridad en el equipo gerencial

Un problema muy común con muchas empresas es la falta de alineación entre los gerentes, que dejan de trabajar para un objetivo común o nunca entendieron cual era esa visión. Existen algunas preguntas que ayudan a la compañía a centrarse en la alineación de los principios fundamentales:

  • ¿Por qué existimos?
  • ¿Cómo nos comportamos?
  • ¿Qué hacemos?
  • ¿Cómo vamos a tener éxito?
  • ¿Qué es lo más importante, en este momento?
  • ¿Quién debe hacer qué? 

Sin un equipo gerencial que desarrollen, y compartan, un sentido claro de la visión de la compañía, sus valores, sus objetivos estratégicos y su delegación de responsabilidades, la mejor estrategia de administración de empresas en el mundo no servirá, porque la compañía carecerá de propósito y dirección.

6. Crear cohesión cultural

Aquí, "cultura" no se refiere al estatus socioeconómico ni a la etnicidad. Más bien, significa un sentido de valores compartidos que, con el nivel adecuado de participación, conducirá al desarrollo de resultados productivos y eficientes. Es una buena práctica de gestión empresarial hacer las nuevas contrataciones basadas en una alineación con los valores fundamentales de la empresa y su visión, porque los trabajadores con valores compartidos son buenos miembros del equipo. La diversidad de raza, género y estatus socioeconómico es algo positivo porque aumenta la percepción colectiva. Pero, la diversidad de valores puede llevar a la caída de una empresa; este punto es muy importante también cuando se dan las adquisiciones, compras o uniones entre empresas, siendo una de las causas principales de sus fracasos.


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Acerca del autor

Por Wilmer Saavedra (*)

Wilmer Saavedra es ingeniero mecánico, dueño de más de 30 años de experiencia profesional en múltiples y diversas posiciones en la industria de la conversión de envases flexibles.
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