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ACTUALIDAD INDUSTRIAL Cooperativa de Impresores, apoyando la transformación de la industria Con el ingreso de Colombia a la OCDE, los fabricantes de empaques y etiquetas han tenido que ajustar sus procesos para cumplir con las reglamentaciones que exige el organismo internacional. Es ahí, en esa transición, en la que el apoyo de la asociación a sus afiliados y clientes ha sido determinante. ENTRE 2013 Y 2018, EL PASADO GOBIERNO DE Colombia, encabezado por el expresidente Juan Manuel Santos, trabajó insistentemente en el ingreso del país a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo, OCDE, una agremiación de 37 países conocido popularmente como “el club de las buenas prácticas”. Finalmente, a mediados del año pasado, la Organización dio su aval y Colombia fue admitida en el selecto grupo. Como consecuencia, el país debió ajustar muchas de sus políticas a las exigencias del organismo de cooperación internacional. Especialmente, para la industria del empaque, se expidieron dos importantes normas: la Resolución 1407, emitida el pasado mes de julio por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, por la cual se reglamenta la gestión de los residuos de envases y empaques de papel, cartón, plástico, vidrio y metal; y el Decreto 1496, sancionado en agosto de 2018, por el cual Colombia se compromete a adoptar todas las disposiciones contenidas en el Sistema Globalmente Armonizado de Clasiicación y Etiquetado de Productos Químicos -SGA-. La Resolución 1407 implica un esfuerzo de la industria por ajustar y direccionar sus procesos hacia la tendencia mundial de abordar prácticas que contribuyan a una POR FADDY JACKELINE SALAZAR, EDITORA ASISTENTE economía circular, desde la cual genere un menor desgaste de recursos y una disminución ostensible En el Congreso de Sostenibilidad, realizado recientemente en las instalaciones de Coimpresores, se discutió acerca de la necesidad de ajustar procesos para implementar las nuevas legislaciones. Foto cortesía Coimpresores. de los desechos. Por su parte, el Decreto 1496 establece la forma en la que deberán, en adelante, etiquetarse los productos químicos, de acuerdo a la simbología establecida en el SGA, así como los protocolos de seguridad a seguir tanto para procesos como la manipulación, el transporte y el desecho de productos químicos y sustancias peligrosas, así como para la atención de emergencias. Manejo de aprovechables: un paso hacia la economía circular Con el concepto de “responsabilidad extendida del productor” como base, la Resolución 1407 pretende contribuir a la sostenibilidad en la industria mediante la adopción de prácticas amigables con el medio ambiente, tales como la reutilización de los residuos resultantes de los procesos de fabricación de envases y empaques de papel, cartón, plástico, vidrio y metal. Así, la responsabilidad, que hasta el momento solo se adjudicaba al consumidor - nal por la disposición que este hace de los envases, ahora deben asumirla todos los actores de la cadena de valor, en cada una de las etapas y procesos de elaboración de un producto. Lo anterior implica que, desde el productor de materias primas, pasando por los convertidores, los fabricantes de empaques y etiquetas y los comercializadores de los productos, y llegando nuevamente al consumidor nal, se obligan a construir prácticas que, al articularse entre sí, faciliten y permitan la reincorporación de los desechos aprovechables en nuevos ciclos productivos, en lugar de que estos lleguen a los vertederos. Una de las disposiciones concretas que la norma establece en ese sentido es la obligatoriedad de formular, implementar y mantener actualizado un Plan de Gestión Ambiental de los residuos, que puede elaborarse de forma individual o colectiva. Dicho documento debe ser presentado ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales –ANLA-, y para hacerlo las empresas tienen plazo hasta el 31 de diciembre de 2020, pues a partir de 2021 deben iniciar su implementación e comenzar a generar informes anuales de avance, los cuales también deben presentarse en la ANLA. En ese sentido, la Cooperativa de Impresores de Bogotá —una organización sin ánimo de lucro que, de acuerdo con su propia descripción, fue fundada en 1975 con el objeto de enfrentar la destructiva especulación en los precios de los insumos y agremiar a los empresarios del sector gráico de la capital colombiana— creó una unidad de negocio denominada Sistema Integrado de Calidad (SIC), la cual —en palabras de Marlén Navarrete, directora del Comité— nace con el n de apoyar y asesorar a los asociados en el cumplimiento de normativas de tipo ambiental. Dentro de los servicios que presta el SIC existe la línea de RETAL, a través de la cual la Cooperativa compra a sus asociados, e incluso a clientes externos, los residuos aprovechables de papel, plástico, chatarra y aluminio, que son todos los productos que se generan en la industria grá ca. Estos desechos son entregados a Logística Ambien- C/4 volumen 5 edición 2 / 2019 www.elempaque.com


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