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EE-Oct-Nov-2017

Productividad POR SAMUEL LE GUEN (*) Un enfoque holístico del mantenimiento moderno Ante un mercado cada vez más competitivo y los constantes cambios en las demandas de los consumidores en cuanto a la flexibilidad, los productores de bebidas llevan los límites de sus equipos de fabricación al máximo nivel. Buscan que sus líneas brinden un rendimiento y una rentabilidad óptimos. Por tanto, es preciso considerar las decisiones a largo plazo respecto de los programas avanzados de mantenimiento. ¿Cuál es el enfoque de mantenimiento que brinda una mejor respuesta a estos desafíos? Las tendencias globales enfrentan a la industria de alimentos y bebidas a múltiples aspectos relacionados con la seguridad En primer lugar, existe una mayor preocupación respecto de la seguridad alimentaria: el aumento en la consciencia de los consumidores impulsa leyes y controles más estrictos, que incrementan la necesidad de una mejor trazabilidad en todo el mundo. Por ejemplo, requerimientos más rigurosos en cuanto al etiquetado y la obligación de detallar la información nutricional, entre otros factores. En segundo lugar, en el contexto de la producción industrial de bebidas, la seguridad alimentaria es un elemento vital para la protección del producto y del consumidor, el resguardo de la reputación del fabricante y, por lo tanto, el mantenimiento de una rentabilidad a largo plazo y el éxito continuo de cualquier marca. Por eso, los procesos de producción que garantizan la seguridad alimentaria son un requisito previo para las compañías responsables que fabrican bebidas. La seguridad de las personas es tan solo uno de los elementos fundamentales en juego dentro de la producción industrial automatizada, ya que se trata de un proceso de producción seguro y protegido. Los productores, que son responsables por el bienestar de sus operadores y técnicos, deben eliminar los riesgos laborales que presentan los equipos defectuosos y mantener su maquinaria de producción acorde con estándares de trabajo correctos y seguros. El mantener las máquinas con un alto nivel de automatización en perfectas condiciones de higiene y con un funcionamiento óptimo, por ende, es vital tanto para la seguridad del personal como para contar con una producción segura y protegida. La seguridad de las personas va de la mano con el desarrollo de las habilidades de los operarios, especialmente porque, en la actualidad, la fabricación de bebidas es un proceso cada vez más altamente automatizado y que, a menudo, consiste en sistemas técnicos complejos y de gran envergadura. La mayor sofisticación tecnológica requiere habilidades que estén acordes y, por lo tanto, existe una mayor necesidad de una capacitación continua de los operadores, la transferencia de habilidades y el asesoramiento activo. Una producción y operaciones seguras: un buen punto de partida para un sólido desempeño financiero En el contexto de un entorno operacional de presupuestos reducidos, equipos anticuados, una mano de obra calificada en disminución y el aumento en los costos de los materiales, muchos productores se encuentran bajo un alto nivel de presión para minimizar el gasto de capital y de funcionamiento (CAPEX y OPEX, respectivamente, por sus siglas en inglés), al tiempo que se maximiza la disponibilidad y la eficacia general del equipo (OEE1 , por sus siglas en inglés), para obtener un retorno máximo de esos recursos (en inglés ROA). En diciembre de 2013, el Aberdeen Group realizó un estudio de fragmentación de los operadores líderes en relación con las diferentes ponderaciones que atribuyen a los parámetros mencionados arriba, especialmente la OEE frente al ROA. Mientras que los operadores promedio de la industria 14 volumen 3 edición 5 / 2017 www.elempaque.com


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