Promocione sus productos o servicios con nosotros
Foto Bloguero

Terrablógico

12 dic 2011

¿Tiramos a la basura la idea del empaque compostable?

Empaques compostables. Dos palabras que, en los últimos años, han hecho estremecer a los diseñadores de empaques y envases de Estados Unidos. ¿Por qué? Todos sabemos el desastre que fue el lanzamiento del primer empaque compostable de SunChips, al menos en Estados Unidos. Ese fue el primer esfuerzo importante y de alto perfil en esta dirección y los consumidores rápidamente lo descartaron debido al enorme ruido que producía la bolsa. Afortunadamente, Frito Lay no se dio por vencido y regresó a dar la batalla con una bolsa nueva y más silenciosa, que introdujo al mercado sin mucha algarabía.

Pero digamos que ese problema se arregla y otras marcas importantes deciden emprender también la ruta compostable o biodegradable. Lo que surge es un problema más grave aún, que necesitamos abordar dejando atrás el alarde sobre la efectiva solución que estas opciones representan para las empresas productoras de bienes de consumo: Lograr que estos empaques, supuestamente compostables, se conviertan en abono ¡resulta ser un verdadero dolor de cabeza!

Ustedes y yo lo sabemos: a no ser que se cuente con instalaciones profesionales o que uno sea el más avezado productor de compost del país, simplemente no será posible alcanzar los resultados esperados. Y estas expectativas insatisfechas darán paso a un profundo descontento con los productos ecológicos, que se expresa con palabras menos decentes y que resulta también más difícil de resolver.

Entonces, ¿qué puede hacerse?

Una opción que veo es que las autoridades municipales desarrollen planes de recolección de compostables en las aceras o esquinas. Que sea tan normal como lo es hoy poner los materiales reciclables en la caneca o bote azul. O si eso no es posible con la infraestructura actual que uno tiene donde vive, contar con una empresa privada que lo haga simultáneamente con la recolección y el reciclaje que se hace hoy de los residuos.

Antes de descartar esta idea como un hecho imposible frente a la economía actual, veamos el éxito que tuvo la ciudad de San Francisco aplicando exactamente este esquema.

Sí, en parte se logró mediante la introducción gradual de una ley que hacía obligatoria la disposición de todos los materiales compostables en una caneca verde; una exigencia que puede o no replicarse en otros lugares. Pero lo que sí deberíamos aprender todos es la manera en que la ciudad de San Francisco ha monetizado el compostaje. Allí se ha hecho de los compostables un material deseable, que se obtiene localmente, para uso de agricultores, jardineros, y para el creciente número de restaurantes que cultivan sus propios alimentos y pueden seguir ahora promocionando sus credenciales locales. La búsqueda de clientes para el compost es mucho más fácil que manejar la intrincada red de proveedores y compradores de materiales reciclables.

Hay otra solución:
Puede que usted no lo sepa, pero TerraCycle comenzó fabricando productos para jardinería a partir de compost de gusanos. De manera que ¡sí! sabemos una o dos cosas sobre abonos. Con nuestras consolidadas Brigadas de Recolección de Empaques y Envases, podríamos fácilmente comenzar a recoger los empaques y envases compostables de su empresa.

Esto traería dos efectos:
Primero, le ahorraría a los municipios el costo adicional de iniciar programas de compostaje para un número cada vez mayor de opciones de empaques compostables, y le evitaría a los consumidores la frustración de ver que sus esfuerzos en casa no tienen éxito. La cantidad de material que se convierte en abono sería mucho mayor y los participantes en las Brigadas recibirían un pago por pieza recolectada, que beneficiaría al lugar o institución que ellos eligieran: sus escuelas, un grupo comunitario, o la entidad de caridad o la ONG que prefieran.

¿O tendremos que pensar más allá de compostaje?
Con este paradigma de sostenibilidad la ciudad de Portland, en Oregon, está haciendo en estos momentos pruebas tentativas de recolección de compostables en la acera, aunque es claro que iniciativa tomará algún tiempo. En lo que nos corresponde, estamos felices de hacer nuestra parte, haciendo el compostaje de los envases y embalajes y supra-reciclándolos, aunque somos conscientes de que somos sólo una parte de la respuesta frente a este tema. Es hora de que los diseñadores de envases asuman las riendas y empiecen a generar opciones que tengan siempre presente y en primer lugar a los consumidores, junto con la aplicación en los sistemas actuales y la aceptación por parte de las tiendas que almacenarán estos artículos.

Hay que aplaudir a Frito Lay por haber tomado la iniciativa, avanzando con valentía en la creación del primer producto alimenticio de consumo masivo con un empaque compostable. La reacción de los consumidores no fue la mejor, pero ha demostrado ser una experiencia de aprendizaje, tanto para Frito Lay como para todos aquellos de ustedes que trabajan en nuevas opciones de empaques y envases más verdes.

Así pues, apreciados lectores, hablemos de este tema. ¿Cómo pueden mejorarse los empaques y envases para que funcionen mejor a todo lo largo de su ciclo de vida? ¿Cómo podemos ayudar todos a que el compostaje y su recolección sean cosas tan normales y cotidianas como lo es hoy en día el reciclaje?


x