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Terrablógico

16 ene 2013

¿Es el envase perfecto un mito?

Los envases están en todas partes, y por buenas razones. Nos brindan un medio seguro, cómodo y muy eficaz para almacenar, transportar y comercializar una variedad casi ilimitada de mercancías. Pero no todos son iguales y existen varias ventajas para utilizar envases ambientalmente sostenibles. No obstante, puede resultar difícil alcanzar el punto exacto donde la sostenibilidad y la rentabilidad se cruzan, lo que nos lleva a preguntarnos: ¿Existe realmente el envase perfecto?

Es una pregunta difícil, pero he descubierto que las empresas de mayor éxito son  aquellas que más activamente están en busca de una respuesta, a veces en formas que normalmente no imaginaríamos. Miremos por ejemplo el caso de Method, uno de los socios de TerraCycle, que produce envases reciclables a partir de plástico hasta 100% reciclado y que ofrece varios productos caseros con certificaciones C2C, o "de la cuna a la cuna". Aún más, Method y otras empresas que andan en la búsqueda del envase perfecto toman lo "bueno" y lo mejoran aún más. En días pasados Method lanzó una línea de productos fabricados a base de "plástico del océano", recuperado en las playas de Hawai.

La idea de un mejor envase no se relaciona siempre tan sólo con la solución de empacado. Digámoslo de otra manera: "cómo" se empaca es tan importante como "qué" se empaca. Volvamos a Method, esta vez mirando específicamente sus nuevos detergentes ultra-concentrados. Al aumentar la concentración de sus productos de limpieza, la empresa logró reducir la cantidad total de envase necesaria para almacenarlos y venderlos por botella, con el resultado de tener ahora una huella de carbono 35% más pequeña.

Por otra parte, Method ofrece bolsas de recarga para la mayoría de sus productos de limpieza, fomentando de esta manera la reutilización de los envases.
Estos son buenos ejemplos de cómo las empresas pueden reducir, reutilizar y reciclar efectivamente el envase y lo que envasan. Este es sólo el primer paso para desarrollar el envase perfecto.

El siguiente paso es igualmente importante, si no más. Se trata de lo que típicamente es conocido como evaluación del ciclo de vida, o "LCA" por el acrónimo en inglés de Life Cycle Assessment, y que cada vez más se constituye en una estrategia fundamental para los negocios sostenibles. Esencialmente, una ECV es una evaluación de la sostenibilidad que cubre todas las etapas dentro de la cadena de suministro de un producto. El abastecimiento, transporte, venta, y todos los procesos posteriores e intermedios, y que representan oportunidades para hacer que un negocio sea más rentable y sostenible.

La ECV nos permite identificar y eliminar las ineficiencias a todo lo largo de la cadena de suministro, ahorrando dinero mediante la reducción de costos innecesarios. Pero no solo hasta allí llega, también puede ayudar a generar ingresos. Demos una mirada por ejemplo al diseño del empaque de bolsas flexibles.

Un estudio reciente realizado por Freedonia Group ha pronosticado que la demanda de bolsas flexibles en Estados Unidos tendrá un aumento anual de 5,1%, alcanzando en 2016 los 8.800 millones de dólares. Freedonia Group atribuye este aumento de la popularidad de las bolsas, a sus propiedades de "mejor estética, portabilidad, peso liviano, menor de uso de materiales, y a los costos de envío significativamente más bajos que tienen frente a los envases rígidos".

Inmediatamente podemos señalar tres etapas del ciclo de vida de las bolsas flexibles que se han optimizado mediante la adopción de prácticas sostenibles: "Menor uso de materiales" durante el abastecimiento, “los costos de envío significativamente más bajos" y la "mejor estética" para ayudar en la venta del producto. Para dar un paso más allá, las bolsas (o cualquier tipo de envase) a menudo pueden ser reciclados o supra-reciclados a través de empresas como TerraCycle cuando los programas municipales se quedan cortos. Por supuesto, si el envase también está diseñado para su reutilización, es incluso mejor.

Así que, ¿existe realmente el envase perfecto? Yo creo que sí, pero más como una idea que cualquier otra cosa. Esforzarse por crear un envase práctico, rentable y, sobre todo, sostenible, es lo que cristaliza los conceptos de ser verde y producir como tal.


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